DOLOR LUMBAR

Si alguna vez hemos acudido a la consulta de un médico con dolor en la zona lumbar, puede ser que nos haya diagnosticado con: “Tiene usted lumbalgia”, pero la palabra “lumbalgia” es una palabra que no da información acerca de la estructura que está produciendo los síntomas (ya sea un músculo, una disfunción articular, una raiz nerviosa atrapada…), lo que quiere decir realmente es “dolor en la zona lumbar”, cosa no muy difícil de averiguar.
A veces también podemos estar diagnosticados con “lumbociatalgia”, que quere decir que el dolor se sitúa en la zona lumbar y baja por la pierna (zona inervada por el nervio ciático), aunque tampoco describe la causa de los síntomas (puede ser por un punto gatillo en un músculo, por una raiz nerviosa presionada, o por una disminución de deslizamiento en el mismo nervio).

Lo más importante que tenemos que saber cuando tenemos dolor es conocer lo que empeora nuestros síntomas y evitar estresar esa zona todo lo que podamos.

¿Qué hago cuando tengo dolor lumbar?
Una buena forma de saber qué podemos hacer y sobretodo de notar alivio, es acudiendo a la consulta de un fisioterapeuta colegiado.

¡Importante!

El fisioterapeuta, junto a la anamnesis y la historia clinica, realizará un exámen físico en el que va a examinar estáticamente y/o dinámicamente la postura del paciente, va a realizar tests de movilidad articular, tests musculares para observar la capacidad de estiramiento y de fuerza del músculo y tests para valorar el estado del nervio si es necesáreo.
Con esos datos, podrá valorar el origen de la lesión y las causas de la misma, que pueden ser en general:
– Una inflamación, sobrecarga o espasmo de la musculatura lumbar.
– Una compresión a nivel articular como un síndrome facetario.
– Atrofia de los abdominales y/o musculatura profunda lumbar.
– Inestabilidad lumbar, que puede desencadenar en un desplazamiento y/o abombamiento del disco vertebral produciendo una compresión de la raiz nerviosa.

¿Puedo ir al fisioterapeuta si me han dicho que “no me lo pueden tocar” o lo tengo “muy inflamado”?
Un aspecto que no queda muy claro es, cuando tengo mucho mucho dolor y “me he quedado enganchado”, ¿puedo ir al fisio?
La respuesta es, tras descartar cualquier bandera roja, que el fisioterapeuta puede sin problema realizar un tratamiento analgésico que ayude y favorezca la desinflamación y el alivio del dolor del paciente. Normalmente para esto utilizamos técnicas de electro-termo-terapia (TENS, radiofrecuencia INDIBA, infrarrojos) y técnicas manuales que tienen efecto analgésico (como las tracciones, indicadas para el dolor articular).

Como profesionales, sabemos qué podemos y más importante todavía, que “NO” podemos hacer con los síntomas del paciente.

¿Cuántas sesiones voy a necesitar?

Depende de lo que el fisioterapeuta haya observado y de cual sea tu caso, vas a necesitar una o más sesiones para poder recuperar la funcionalidad de tu zona afectada.
Lo que sí podemos asegurar, es que te mandará ejercicios para que lo que se ha trabajado en la sesión se mantenga en el tiempo.
Nos encontramos muchas veces en la consulta, pacientes que acuden año tras año con el mismo problema, y al preguntar si realizan la actividad que les comentamos nos dicen que no.

Está directamente relacionado la mejoría de sintomatología con el incremento de fuerza muscular y con una mejor capacidad elástica del músculo, así que igual el fisioterapeuta os propone un programa de entrenamiento funcional para que sepáis como fortalecer la musculatura sin haceros daño con el objetivo de no recaer otra vez

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